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Diario · Taller

Ajuste de talla: agrandar o achicar un anillo en Inwood

Cuatro dijes con el rostro de Cristo en oro, de menor a mayor, sostenidos en una mano con guante negro.

Depende del anillo, no del deseo. Aquí se le explica el criterio y cómo se mide.

El anillo perfecto que no entra.

Lo heredó, se lo regalaron o lo compró a ciegas por internet. Le encanta y no le pasa del nudillo. O peor: le baila y ya se le cayó dos veces.

Anillo que no entra o que le baila en el dedo: se mide y se ajusta. Lo que hay que saber es de qué depende cuánto.

De qué depende cuánto se puede mover

No hay una cifra que valga para todos los anillos. Lo que se puede agrandar o achicar depende de tres cosas: el metal, el diseño y la talla de partida.

El metal. El oro se trabaja bien. Otros metales se dejan menos, y hay metales que no se ajustan.

El diseño. Un aro liso tiene margen. Un anillo con piedras alrededor de todo el aro, con grabado por dentro o con un dibujo que da la vuelta tiene menos, porque ajustarlo mueve todo lo demás.

La talla de partida. Agrandar y achicar no son lo mismo: uno añade metal, el otro lo quita. Cuánto de cada uno se decide con el anillo en la mano.

El dedo también cambia, y por eso se mide en el mostrador

El dedo no mide lo mismo por la mañana que por la noche, ni en enero que en julio. Con calor se hincha; con frío se afina.

Por eso la talla se toma en el mostrador y no por teléfono. Si es para otra persona, lo mejor es que venga con usted y se mida aquí; si no puede, traiga un anillo que a esa persona le quede bien y se mide ese.

Se mide su dedo y se mide el anillo. Se mira con lupa la montura y las piedras, y se le explica lo que se ve, sin tecnicismos.

Se le dice si el ajuste se hace aquí y cómo. Primero se ve la pieza. Si lo que necesita es más de lo que su anillo aguanta, se le dice también: mejor un no claro que un anillo dañado.

Lo que se revisa antes de devolvérselo

Se limpia la pieza y se revisa la montura antes de devolvérsela. Las piedras se comprueban una a una: un ajuste bien hecho no las afloja, y se revisan para comprobarlo.

Si el anillo lleva grabado por dentro, dígalo antes. Al ajustar, el grabado puede tocarse y conviene saberlo desde el principio.

El anillo vuelve a su talla. Pruébeselo en el mostrador antes de irse.

Si el anillo es de aquí

Anillos de compromiso y anillos de la vitrina. Si no le entra, se lo ajustamos aquí mismo.

Al elegirlo, pídale a Tito o a Raffi que le midan el dedo. Se lo miden ahí mismo y se ahorra el viaje de vuelta.

Si es para regalar y no sabe la talla, pregunte antes de elegir: se le dice qué se puede ajustar después y cómo.

Dónde y cuándo

El taller está en 88 Nagle Avenue, Inwood, Manhattan, y abre todos los días de 9:00 a 19:30.

Mande una foto del anillo por WhatsApp, de frente y de lado, y le decimos qué tiene.

¿Listo para traerla?

Escríbanos y le decimos qué necesita. La tasación no cuesta nada.

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